sábado, 12 de marzo de 2011


NEYBA TRAS SUS MEMORIAS.
EL POETA BALTASAR MIRÓ Y SUS HUELLAS POR LOS CAMINOS DEL SUR.
WILSON A. ACOSTA S.



Después del fracaso de los republicanos en España tras culminar la sangrienta guerra civil que derrocó la república con el triunfo del general fascista Francisco Franco que instauró una dictadura en ese país, el presidente Trujillo propició y trajo a nuestro país, atendiendo a su interés político una numerosa migración de eminentes intelectuales españoles: Maestros, artistas, poetas, historiadores, músicos y escritores de los que la mayoría se situó en la ciudad capital, mientras que otros, se establecieron en ciudades y campos del interior en procura de los medios de subsistencia que habría de ayudarles a llevar con dignidad su exilio.

Eran hombres derrotados, perseguidos y expulsos por una ideología y un régimen que los combatió sin piedad, que dispersó la intelectualidad y el arte conculcando en su país la democracia y la libre expresión, y por tanto, todos los derechos inherentes a la persona humana.
Esa migración ocurrida para los años de 1939 a 1945 trajo consigo una importante corriente del pensamiento europeo a nuestro país que influyó significativamente en los intelectuales , artistas y poetas dominicanos , revolucionando la educación de nuestras clases sociales más avanzadas con la fundación de colegios presididos por afamados maestro; su aporte echó raíces en nuestra cultura, su presencia constituyó una impronta que dio vigor y nuevos bríos a las aspiraciones de la intelectualidad dominicana de la época que la acogió con entusiasmo en toda su manifestación.

Vicente Llorens escribió, respecto a la migración de estos españoles ilustres, su obra “Memoria de una Emigración. Santo Domingo 1939-1945” y narra en ella las vicisitudes de aquellos hombres en un país con pocas oportunidades para la subsistencia económica, con un clima desconocido y hostil, razón que impulsó a muchos a salir hacia otros países de América que le brindaran mejores perspectivas y que fuesen políticamente más seguros, dado que la dictadura de Trujillo les ahogaba en sus manifestaciones intelectuales, les exigía fidelidad ideológica siendo muchos de ellos objeto de persecución y otros menos afortunados perdieron la vida. Se dice que Trujillo se irritó con el eximio pintor José Vela Zanette por el famoso mural “Bailando Merengue “en que pintó los rostros tristes de los bailadores y además por la aparición de una fotografía donde el pintor español posaba junto a Jesús de Galindez a quien el dictador dominicano odiaba y al que finalmente asesinó. Otro motivo de disgusto para el dictador fue la pintura titulada "ROMPIENDO LAS CADENAS"que realizo Zanette en el monumento de Santiago de los Caballeros dedicado a TRUILLO y que despues de su ajusticiamiento en el año 1961 se dedicó a losHéroes de la Restauración de la República. Muchos se acomodaron a Trujillo y a su régimen por un tiempo.
Formaba parte de ese selecto grupo de intelectuales españoles que fueron acogidos en nuestro país, el poeta Baltasar Miró que se decidió por los caminos y los pueblos del extremo suroeste de la república, polvorientos y lejanos; con una naturaleza vegetal xerófila propia de su clima seco, de escasas lluvias; anduvo entre Cabral y Neyba ,dos comunidades que le dieron acogida, a lo mejor la mayoría de esas buenas gentes desconociendo que daban albergue a un ilustre poeta de la bohemia literaria expulso por la incomprensión y la dictadura “ un español del éxodo y del llanto como denominó LEON FELIPE a los desplazados por la guerra civil española “
“Cartones de la Frontera “fue una obra escrita por encargo del Presidente Trujillo a Baltasar Miró ,su temática de raza y nación discurre sobre el peligro de la migración masiva del pueblo vecino de Haití y de la influencia cultural indeseable que estos ejercían sobre los habitantes dominicanos en la frontera. Trujillo ferviente seguidor de la doctrina hispanófila que era enarbolada por una parte de la intelectualidad dominicana, desalojó a sangre y fuego en el año 1937 a miles de haitianos que habían ocupado pacíficamente gran parte del lado de la frontera dominicana dando concomitantemente apertura a un plan de recuperación y desarrollo de esos territorios que denominó “ DOMINICANIZACIÓN FRONTERIZA “
Es posible que la estadía del poeta español BALTASAR MIRÓ en estos pueblos del suroeste tan cercanos a la frontera con Haití tuvo como objeto primordial verificar y estudiar en el teatro de los acontecimientos el fenómeno social que le serviría de fundamento a su obra, publicada en la Editora Trujillo del Periódico la Nación en 1945; ya antes en 1942 había publicado “DIES POEMAS AMARGOS “en la Editora COSMOPOLITA de B. GINVERNAR ambas editoras situadas en la ciudad capital de la República. En 1941 Miró funda en la capital de la república la revista “AGORA “con la colaboración de escritores dominicanos y de escritores españoles.


Resulta que después del triste acontecimiento acaecido en el año de 1937 denominado por el pueblo como “ El Desalojo “ en el que fueron muertos varios miles de haitianos residentes ilegales en nuestro país y otros tantos fueron repatriados de manera inmisericorde, Trujillo entendió que ante el deterioro de su imagen por estos hechos repudiados por la comunidad internacional, debía desestimar sus aspiraciones presidenciales para las elecciones del año 1938 y designó a Jacinto Bienvenido Peinado y a Manuel de Jesús Troncoso de la Concha como candidatos a presidente y vicepresidente para ese periodo, adhiriéndose además a la propuesta del presidente de los Estados Unidos de Norte América Franklin Deslano Rosselvert en la conferencia de EVIAN-LES-BAINS ( FRANCIA) de 1938 en la que se pedía protección para el éxodo de los judíos centroeuropeos refugiados de la persecución de los Nazis que ocuparon Austria, Checoeslovaquia y Polonia ,abriendo las puertas del país a la migración de refugiados judíos. Esto, sumado a su antiaitianismo y a su manifiesto racismo expresado en el deseo de “mejorar la raza” fue una de las razones que lo impulsaron a procurar la migración de judíos y españoles a nuestro país además de constituir una gran oportunidad para bajar la presión que en esos momentos ejercía sobre él la comunidad internacional. Con la obra del poeta español Baltasar Miró trataba el dictador de excusar su acción, repudiada en toda América, dándole un tinte ideológico y nacionalista. Trujillo entendía, imbuido tal vez de buena fe, que evitaba con el “DESALOJO” la pérdida de los valores tradicionales y culturales además de parte del territorio de la república invadido por los habitantes del vecino estado del cual nos independizamos en 1844 después de una larga ocupación que permaneció por veinte y dos años. Según versiones el dictador solía decir en la intimidad que las futuras generaciones le agradecerían el haber tomado esa decisión por la cual era repudiado en ese momento.
El doctor Freddy Prestol Castillo evoca la figura del poeta BALTASAR Miró como un asiduo concurrente a las peñas literarias que celebraba en el patio de su residencia en el pueblo de Neyba, donde desempeñaba el cargo de Procurador Fiscal de la Provincia recién creada. Este ilustre intelectual al referirse al poeta español no lo hizo pensando en dejar un amplio testimonio del quehacer de éste por nuestra región (es una lástima) ni siquiera nos dejó testimonio de sus ideas y de sus posibles aportes literarios en esas encuentros semanales, pero eso sí, expresó de forma clara la influencia que asumió nuestra geografía y nuestras gentes sobre su expresión literaria, cosa que lo condujo a afirmar que Miró merecía ser considerado por los Neyberos para ocupar un puesto en su antología histórica como uno de sus legítimos poetas.
Sabemos que la dictadura Franquista generó un exilio de intelectuales españoles que se diseminaron por toda América y las Antillas y que esta migración generó un encuentro cultural que dio benéficos resultados aportando a la literatura de aquellos exiliados la frescura y la renovación proporcionada por la influencia de un mundo nuevo y desconocido, y éstos aportando a su vez adelanto y civilización a nuestras jóvenes sociedades: Venezuela, República Dominicana, México, Puerto Rico, Colombia, Nueva York, Guatemala etc. Además del gran éxodo a otros países de Europa, todos recipientes de esa gran oleada del intelecto ibérico en desbandada.
Vicente Llorens en su obra ya citada se expresa de la siguiente manera al referirse a Baltasar Miró en su estadía en Santo Domingo:
“Miró, si mis noticias son fidedignas, se arrojó un día al mar, lo que allí quería decir a los numerosos tiburones que lo poblaban, para ser salvado a duras penas por el doctor Troyano de los Ríos.”
Sobre su obra poética dice lo siguiente;
Sus versos en Diez poemas Amargos “tienen aún ecos del sentimiento modernista”:
Tus ojos tienen perfumes de olvido de madre selvas marchitas un desmayo de estrellas que cruzaron un cielo distante
Otras veces el poeta, quejumbroso y mísero canta al Amor mercenario y triste de las ciudades o da su nota irónica como en” El dulcero loco”
dulcero que además de albas y luceros brisas de mar y de sauces vende romances viejos para los conservadores y corbatas rojas para los anarquistas
No deja de ser un tanto paradójico y triste que quien atentó contra su vida se dirija a Dios en sus versos para que “le perdone por el sacrilegio de cerrar puertas y ventanas de su casa durante la esplendida noche tropical….. ………porque en el trópico perder una noche es como renunciar a un pedazo de la vida maravillosa QUE NOS HAS DADO”….
Y prosigue Llorens: pero la más curiosa la mejor de estas poesías de Miró, bohemio anarquizante, es la titulada “PREGON” en la que dejando a un lado las imágenes del modernismo, se detiene en el mundo de la miseria social: También en mi alma hay un clavicordio con viejas sonatas y purpuras mortecinos de rosaledas en el fondo de jardines crepusculares. Los violines del otoño estremecieron mi piel con angustias de estrellas, y, más que vosotros, amo la balada antigua, el vals de la luna, el abanico olvidado y la falda larga, que danza en el alma de todas las doncellas Yo se que el crepúsculo es un joven angustiado que corre hacia la noche, y que el lucero, el viento y el mar son amantes que se buscan en espacios sin tiempo y sin geometría, en provincias estelares huérfanas de agrimensores. Solo os pido que os detengáis un momento frente a esos harapos, que gritéis este dolor y este sollozo de los hombres que marchan con la camisa rota por las ciénagas de la desgracia, que miréis al niño pobre sentado sobre la piedra dura del camino de la espera.
¿La cárcel a plazos o el hambre para siempre ¿ A esos seres que nunca miran a lo alto porque saben que ya el cielo no es ni una promesa para detener los pasos de esta niña que avanza hacia el prostíbulo , el crujido de la escarcha y el vuelo estéril de los ruiseñores, los ángeles inundaron el cielo de pasquines y la primavera en lugar de rosa, brotará pregones rojos en todas las esquinas.

BALTASAR MIRÓ fue el único representante de la bohemia literaria en la migración, esto, de acuerdo con la aseveración de Vicente Llorens. Realmente Miró, del tiempo que permaneció en el país antes de partir hacia Colombia, una gran parte se mantuvo entre los pueblos de Cabral y Neyba en el suroeste, muy cercanos a la frontera con Haití. Estas letras que le dedico a su memoria han de servir como un recordatorio permanente de sus pasos y de su voz de poeta bohemio transitando por estos lares, a las presentes y futuras generaciones de Neyberos amantes de las LETRAS.

1 comentario:

  1. Estimado Wilson:
    He encontrado y leído con mucho interés su evocación del poeta Baltasar Miró por los caminos de Neyba, ya que, en el marco de una investigación sobre los exiliados republicanos españoles en Santo Domingo, vengo trabajando sobre esta figura, y me propongo en breve publicar una contribución sobre el mismo. Le agradecería mucho indicarme las fuentes de donde usted ha traído las interesantes informaciones que usted da al respecto, en particular acerca de las frecuentaciones de la peña literaria de Prestol Castillo y del testimonio que el autor de “Paisajes y meditaciones de una frontera” dejó del refugiado español.
    Un cordial saludo
    GIULIA NUZZO
    UNIVERSIDAD DE SALERNO, ITALIA
    giul.nuzzo@gmail.com

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