domingo, 22 de agosto de 2010



SAN BARTOLOMÉ DE NEYBA
W.A.A.S.

Hoy es domingo 22 de agosto del año 2010. Como acostumbro, desde hace varios años, salgo temprano de la cama. Apenas son las 6:15 de una mañana calurosa en la que el sol asoma timorato, debilitado por algunas nubes que se interponen en su trayecto cotidiano.
Antes de tomar el café, ritual que nos legó el lejano ancestro , prendo el computador. Porque hacerlo se me ha hecho tan obligatorio, como lo es mi heredada adición a la aromática infusión.
Paso revista a la prensa : LISTÍN DIARIO mi preferido , a lo mejor por aquello de la tradición;´ al NACIONAL, al MOMENTO.NET y a otros no menos importantes para ponerme al día de los acontecimientos nacionales e internacionales , y ademas, para luego presumir de ser “ un hombre bien informado “.
No debemos olvidar que la globalización, los avances científicos y tecnológicos nos han investido como ciudadanos del mundo , y que por tanto , todo acontecimiento por muy lejano que se dé, además de que nos interesa también nos influye directamente.
Al detenerme en el cintillo informativo de NEYBARD.COM, se ilumina mi mente aun tomada por la modorra del sueño interrumpido a penas minutos antes. Y una queja de un ciudadano anónimo pero lleno de sensatez, me hace recordar que Neyba está inmersa en la celebración de sus fiestas patronales .
Las cosas han cambiado radicalmente. Las celebraciones en honor al Santo Patrón de un tiempo acá se han convertido en puras bacanales. El dios Baco ha sido rescatado de las ruinas antiguas de las ciudades Griegas y el pobre SAN BARTOLOMÉ preterido , olvidado, ha sido destronado por un dios corrupto, vagabundo y borracho , que campea por sus fueros por las calles y las plazas de Neyba como chivo sin ley, levantando carpas de expendio de bebidas etílicas, atormentando el día, la noche y la madrugada de aquellos ciudadanos dignos de consideración y de respeto. Es un monstruo renegado que irrumpe con su algarabía la privacidad de los hogares y que ruboriza a jóvenes y ancianos que no comulgan con esos bailes de desenfreno, insinuando sensualidad y erotismo netamente animal…….vulgar.

Es, que la anarquía a tomado de manera definitiva el parque central de nuestros pueblo y la queja de aquel ciudadano se pierde en la vorágine y la estridencia de los gritos del desenfreno que produce el alcohol, la droga y el reggaetón , que con el ritmo alocado de su “ música “ y con la clara insinuación de sus letras “ indecorosas ,” transporta a una gran parte de nuestra juventud por los caminos de perdición.
Que conste: no queremos parecer intolerantes. Justamente comprendemos que como todo en la vida las tradiciones y las creencias han de evolucionar a la par con el progreso intelectual del hombre y con el avance de las ciencias.
No obstante, estamos hoy viendo cómo nuestra juventud guiada por los preceptores menos idóneos se entrampan en graves errores que podrían alejarlos definitivamente de sus metas de superación.
El culto a la tradición es una necesidad humana. Esta es un componente social que ha acompañado al hombre en su arduo camino hacia la superación. Existen episodios y acontecimientos enraizados en la psique de los pueblos , y su periódica recordación tiene como objeto la renovación de los lazos de unidad y de hermandad que los define, al invocar luchas y sacrificios librados por los antepasados, y sus creencias religiosas que legaron como patrimonio a nuestras pequeñas y orgullosas comunidades. SIN ESTO NUESTROS PUEBLOS PERDERIAN LA PIEDRA FUNDAMENTAL O ANGULAR, QUE ES SU HISTORIA.
San Bartolomé de Neyba debe sentirse avergonzado. La forma irreverente en que se desarrollan sus festividades desdicen de la veneración y el amor con que sus devotos de ayer las celebraron. Siempre será posible lograr una fusión de lo mejor del pasado y las inquietudes juveniles del presente. Esa es la esperanza.
La Prudencia, la modestia y la humildad han de ser las virtudes que concilien estas actitudes hijas de la ignorancia y el desenfreno. Imponer el respeto al derecho de los demás sin dejar de exigir al STATUS QUO para que se dedique a hacer cumplir las normas, debe ser la meta. Porque es su obligación social velar por la vigencia y la aplicación de estas, que reglamentan la vida y el quehacer del hombre civilizado.
La queja anónima que me hizo reflexionar sobre este tema , es la expresión genuina de la mayoría de los neiberos que anhelan un cambio modelado por una actitud psicológica y ética cónsona con nuestra idiosincrasia. Que sea un cambio para bien de las presentes generaciones y de las generaciones por venir, es nuestra aspiracion .

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