lunes, 28 de mayo de 2012
UNA REFLEXIÓN TRAS LAS ELECCIONES DEL 20 DE MAYO
Wilson A. Acosta Sosa
Nuestro país acaba de salir airoso de una prueba importante con la culminación de las elecciones presidenciales que cada cuatro años la constitución le impone al ejercicio democrático de la nación a los fines de renovar sus gobernantes.
Haciendo galas de una madures indiscutible en el quehacer ciudadano, nuestro gran pueblo, escogió con libérrima voluntad al ciudadano presidente que ha de conducir en lo adelante los destinos nacionales, derecho conquistado a base de luchas y sacrificios increíbles.
La conclusión de este concierto cívico constituye una inequívoca demostración del avance que se ha operado en la conciencia ciudadana de nuestros hombres y mujeres, que han sabido exigir con valor en su momento, todos esos legítimos derechos que les son inherentes como personas, como entes de la sociedad, aún con las armas en las manos cuando le fue necesario.
Así lo podemos afirmar a través del discurrir histórico, tanto, que al decir de muchos entendidos, esa conciencia adquirida por la ciudadanía a superado con creces en sinceridad y patriotismo el muchas veces egoísta comportamiento de una gran parte de la clase dirigente, que se aposenta cual ave carroñera en los distintos partidos políticos y otras instituciones civiles, convertidos en muro de contención o valladar. para desde allí, frustrar los anhelos de ese pueblo que espera impaciente una acción dirigida al adecentamiento institucional, al planteamiento serio de los proyectos desarrollistas que resuelvan en plazos consensuados esos fundamentales problemas soportados por todos desde hace muchísimo tiempo, y que son la causa real del estancamiento de nuestra economía agrícola, del abandono del campo por centenares de familias cansadas, sumidas en el más cruel desamparo, viviendo en cordones de miseria en las grandes ciudades, ignoradas por las instituciones creadas precisamente para ampararlas, para proporcionarles educación, salud, medios para subsistir en forma digna, conduciéndolas tras la edificación de un futuro mejor para sí y para su descendencia.
Al ser decapitada la dictadura de Trujillo el 30 de mayo del año 1961 el enorme patrimonio que nos dejó en heredad, adquirido por el régimen a lo largo de sus treinta años de acumulación de riquezas, fue asaltado de manera inmisericorde por aquellos “anti trujillistas de hojalata” que tomaron ese botín constituido entre otros bienes por más de treinta y cinco empresas, y lejos de resarcir al pueblo en sus carencias, dándole un uso correcto e invertirlo en la zapata para iniciar el desarrollo económico social esperado, solo pensaron en sus intereses.
Estos aparentes paladines de la libertad, echando a un lado la causa del pueblo, develaron el real motivo de su “anti trujillismo” subyacente en su íntima intención, disponiendo a su antojo con la voracidad acumulada por mucho tiempo, de la propiedad pública, adquiriéndola a precio de” vaca muerta.”
Es obvio que estamos transitando por caminos cuyos indicadores y logros nos dicen que nuestros líderes de hoy van afinando con el interés de la población.
Ahora bien, no se ha llegado hasta ahí por una vía expedita. Al contrario, los dominicanos superamos ayer grandes tragedias entre las que contamos el golpe de estado contra el gobierno de Juan Bosch que trajo por consecuencia la reacción del pueblo con el estallido revolucionario de abril del año 1965 y la inmediata intervención militar del imperialismo con la excusa de evitar otra Cuba en el Caribe, luego, los doce años del gobierno dictatorial de Balaguer en el que se conculcaron derechos fundamentales, escenificándose una persecución sangrienta contra las fuerzas sociales que dirigieron y apoyaron la revolución, fuerzas sociales que lo enfrentaron, llevando ellas la peor parte en esa guerra desigual.
Es todo lo antes dicho, sólo una muestra tangible de los azares que hubieron de ser superados por los dominicanos para llegar sanos y salvos hasta coronar el presente.
En este contexto, después de haber finiquitado el período de los doce años del Doctor Joaquín Balaguer se inicia el gobierno perredeista en 1978 encabezado por Don Antonio Guzmán que trajo la democracia, abrió las puertas del país a los expulsos, inaugurando una época de libertades públicas sin igual, caracterizada en especial por el respeto a los derechos de todos los dominicanos.
En 1982 adviene el gobierno del Doctor Jorge Blanco a quien sucede el Doctor Balaguer en 1986 electo por tres períodos más (doce Años) que fueron reducidos en dos años en su último período, mediante un artículo transitorio incluido en la reforma constitucional, estrenando entonces un ejercicio de gobierno ejemplar democrático y civil, muy distante del de los doce años anteriores.
Al término de ese mandato, aparece en el firmamento político el triunfo de la estrella morada del Partido de la Liberación Dominicana con el Doctor Leonel Fernández a la cabeza, electo presidente para el período 1996-2000.
En el año 2000, surge de las urnas nuevamente un gobierno del Partido Revolucionario Dominicano presidido por el Ingeniero Hipólito Mejía hasta el año 2004.
El pacto llevado a cabo en el 1996 por los dos viejos líderes del país, trajo por consecuencia el nacimiento de una nueva era.
Sí, aquel gran pacto histórico entre Juan Bosch y el Doctor Balaguer, cuando levantaron la mano del entonces candidato del PLD Doctor Leonel Fernández disputando en una segunda vuelta la presidencia de la nación al Doctor José Francisco Peña Gómez del PRD, abrió un nuevo y auspicioso camino al desarrollo de nuestra democracia política económica y social.
Ese pacto introdujo un excelente elemento de unidad entre fuerzas tan disímiles del panorama político, dando como resultado el triunfo de un gobernante joven sin compromisos con el pasado, intelectualmente preparado, de ideas frescas y progresistas, actualizado en las teorías modernas del estado, honesto, lleno de buenas intenciones, respaldado por las mayorías del pueblo dominicano, cualidades que le concitó el entusiasmo y la integración de una juventud otrora indiferente a las lides de la política nacional.
Ahora, el 16 de agosto próximo, concluirá el tercer mandato constitucional del Doctor Leonel Fernández Reyna, este se despide del poder con grandes logros que exhibir, con un futuro político esperándole. Gozando de plena madures física e intelectual, y como es lógico pensar, con una inmensa experiencia de estado.
El País se prepara con la mirada puesta en el futuro, a recibir al nuevo presidente Licenciado Danilo Medina Sánchez, que en todo el trayecto de la larga campaña electoral ha esbozado un serio programa de cara al desarrollo del país que pondrá al gobierno, como tiene que ser, al servicio de los más pobres y necesitados.
Auto proclamándose discípulo fiel de las enseñanzas y postulados de Bosch, prometiendo luchar contra la corrupción, actuar sin arrogancias, con humildad, porque según sus propias palabras: “LA POLÍTICA NO TIENE SENTIDO SI NO ES PARA SERVIR”.
Estamos conscientes de que aún persiste como un licio dejado por una vieja herida, que traumatizó fuertemente el camino recorrido por nuestra sociedad en estos últimos cincuenta años de relativa democracia: el temor a ser defraudado.
El síndrome de la inconformidad, del acecho, de la creencia a priori en el engaño, que no ha podido superarse definitivamente porque todavía persisten, se mueven en el ambiente elementos del viejo quehacer político del tiempo aquel, cuando se burlaba la expresión popular, se inducia y se obligaba el voto, ya sea comprando las ignaras y débiles conciencias, implantando la opresión o el chantaje.
Pienso que los habitantes del Sur profundo de la república, que vivimos día a día tropezando con las casi perdidas esperanzas, debemos dar suma importancia al hecho de que Danilo Medina es un hombre oriundo de nuestra región, conocedor de los ancestrales problemas de nuestra pobre geografía, profesional de la economía, con unas ansias de bien gobernar para su país que se traduce de su emotiva pero bien ponderada promesa de campaña; promesa, que a partir del próximo 16 de agosto tendrá él ocasión de plasmar a todo lo largo de los cuatro años de su periodo constitucional.
Nuestra región muestra especial interés en dos grandes proyectos de obras de infra-estructura que si se lograsen, darian un giro de ciento ochenta grados a su lento y pobre peregrinar hacia el desarrollo; estas obras son:LA PRESA DE MONTE GRANDE y la carretera que por la provincia de San Juan una al SUR con el CIBAO.
Por lo que hemos de esperar con fe, sin impacientarnos, sus ejecutorias a favor de estas huérfanas y olvidadas comunidades del Suroeste, ocasión en que él deberá, para nuestra satisfacción: CORREGIR LO QUE ESTÁ MAL Y HACER LO QUE NUNCA SE HA HECHO.
martes, 22 de mayo de 2012
MÁS ALLÁ DE JUAN DE DIOS DE VARGAS
WILSON A Acosta S.
No es lo mismo conducir un pueblo hacia su liberación de un régimen oprobioso despótico y foráneo, como fue el caso de nuestra separación del pueblo haitiano, que enfrentarlo a un proceso de cambios de conquistas políticas y sociales.
Las masas actúan siempre empujadas por la mera necesidad de suplir o saciar necesidades imperiosas, pero estos cambios a que aludimos solo pueden ser posibles con el surgimiento de la conciencia burguesa, con su concepto de clase ya definido, con su papel establecido en el esquema económico de la sociedad, actuando en la búsqueda de la dirección y detentación del poder que ha permanecido en manos de una clase o sector social atrasada, con la clara idea de forjar un estado nacional progresista e independiente que desarrolle su economía y proteja sus intereses de las demás fuerzas que le adversen.
Fue por eso que ante el inminente estado de descalabro y ruina económica de que era víctima la pequeña y débil burguesía del Cibao, malestar originado por la corrupción y la emisión indiscriminada de papel moneda que se dio en el régimen de Buenaventura Báez, la ciudad de Santiago se levanto en armas el 7 de julio del año1857 apoyada por toda la región, acatando el llamado hecho por el general José Desiderio Valverde, por Benigno Filomeno de Rojas, Pedro Francisco Bono, Ulises Francisco Espaillat entre otros prominentes ciudadanos.
Báez había sustituido al efímero gobierno del general Manuel de Regla Mota que a su vez sustituyó al general Santana, que fue acusado de mala administración y expulsado del país por el gobierno de Buenaventura Báez que se inauguró con muy buenos auspicios, por lo que fue bautizado como “El Régimen de la evolución”, para luego degenerar en un régimen corrupto que llevó a la quiebra a los sectores productivos de la nación provocando su justa reacción.
Este movimiento cívico armado conocido como La Revolución Liberal del Cibao, constituyó la primera acción de envergadura de corte liberal realizada por nuestra incipiente burguesía nacional desde 1844 en defensa de sus intereses, su primer y serio intento por tomar y detentar el poder político de la nación. No obstante, debemos señalar que el poder político económico militar para la época era cautivo de dos figuras conservadoras y antinacionales que se disputaron el poder desde el nacimiento de la república, que gozaron del favor ciego de las masas mayoritarias del pueblo, situación que se mantuvo hasta la muerte del primero ya convertida la Patria en una provincia de España y el derrocamiento del segundo tras una cruenta guerra fratricida que duró seis años de intensa devastación y dolor para la región Sur; nos referimos a PEDRO SANTANA Y A BUENAVENTURA BÁEZ.
Ante esta verdad de a puños, los nuevos revolucionarios se vieron obligados a solicitar ayuda a Pedro Santana que se hallaba exiliado y a sus partidarios quienes aceptaron, haciendo votos de patriotismo, jurando respeto a la constitución liberar que había promulgado en la ciudad de Moca el gobierno de la revolución el 19 de febrero del año 1858, jurando igualmente sumisión al gobierno instaurado en la ciudad de Santiago presidido por el General José Desiderio Valverde y Benigno Filomeno de Rojas. El movimiento se propagó por toda la república, apoyado en el Sur por los Santanistas que se hallaban eufóricos por el regreso de su líder, por algunos sectores del Baecismo y por los hombres en los cuales aún vibraba el ideal de aquellos” jóvenes ilusos” que fundaron la sociedad LATRINITARIA.
Está demás consignar que Santana, aclamado y respaldado por sus seguidores hizo su entrada triunfal a la capital luego de vencer la defensa de los seguidores del Baecismo que resistió por meses a los revolucionarios, se posesionó de la ciudad y ya el 27 de julio del año 1858 desconocía el gobierno del Cibao poniendo en vigencia mediante un simple decreto la despótica y conservadora constitución del año 1854 iniciando un régimen de persecución opresión y fusilamientos contra todo aquel que no comulgara con sus planes antinacionales anexionista, en especial contra los partidarios de su archí-enemigo Buenaventura Báez, llevando al ánimo de los dominicanos tal frustración que por doquier podía oírse murmurar la frase de que“ Más vale darse al Diablo que ser gobernado por los Santanistas”.
Una de las primeras protestas ante todos estos desmanes fue el alzamiento en armas de Matías de Vargas en Azua que fue cruelmente sofocado por las fuerzas gobiernistas, fusilados sumariamente Matías y uno de sus hermanos de nombre Juan Luis de Vargas entre otros revolucionarios.
También fueron apresados y ultrajados los ancianos padres de la familia de los de Vargas.
El general Domingo Ramírez que para la época desempeñaba el cargo de Jefe de las Fronteras del Sur ya había sido denunciado ante Santana como conspirador y contrario a sus planes, poco después inició junto a Fernando Tavera, a Morillo, y a Juan de Dios de Vargas entre otros lideres la rebelión en el Sur, apoderándose de Las Matas de Farfán, de Neyba, del Cercado, siendo después desalojados y vencidos por los Generales Eusebio Puello y Lorenzo de Sena.
Una de las medidas tomadas de entre tantas que dictaminó el concejo de guerra que juzgó sumariamente a todos los revolucionarios que fueron capturados como a los que lograron huir, (estos últimos declarados prófugos), fue la conmutación de la pena de muerte a Juan de Dios de Vargas por la de cinco años de prisión y la prohibición a perpetuidad de residir en la provincia de Azua.
Este digno hijo de Neyba, fue luego victima de las acciones cobardes perpetradas por el general Pedro Florentino en la época de su traumática decadencia en la guerra de la Restauración ( 1863 ) ,fusilado por él, cuando huía derrotado por las fuerzas dominico-españolas hacia Haití, tras los hechos bochornosos de La Urca en San Juan de la Maguana. Triste destino de aquella familia de patriotas, víctima de los bajos instintos que predominaron en muchos de los actores de esos hechos desgraciados, en cuya participación solo buscaban el desorden y el provecho personal, exigiendo dinero a cambio de la vida de los familiares de aquellos infortunados sureños cuyo único delito fue el de no apoyar y repudiar sus acciones vandálicas.
Es por eso que sólo cuando hace su aparición en el año 1864 el prestigioso general Cabral en el escenario de la guerra restauradora, en la región renace el entusiasmo, se unifica el mando del Sur y se unen a las filas patrióticas aquellos guerreros que fueron llamados “Santanistas arrepentidos” que se habían mantenido al margen de los acontecimientos hasta ese momento; derrotan a los españoles en La Canela, marchan sobre la capital, destituyen el gobierno restaurador de Santiago presidido por Pedro Antonio Pimentel y se proclama presidente al general Cabral.
Para esa época Cabral aún era Baecista, por lo que con esa acción preparaba el camino de su jefe político para su regreso al poder.
Constituyó una trágica farsa el juicio sumario que ordenó los fusilamientos de Francisco del Rosario Sánchez y sus veinte compañeros en San Juan de la Maguana en 1861, acusados entre otras cosas infamantes de pro-haitiano cuando en realidad estos lideraban un movimiento patriótico anti anexionista que contó con el apoyo y simpatía de la mayoría de los viejos soldados del Sur que en el pasado libraron las grandes batallas por la separación, que derramaron su generosa sangre, que vieron caer bajo el fuego enemigo a sus familiares y amigos en su empeño por liberar la patria, mientras muchos que no conocieron el campo de batalla permanecieron en la ciudad de Santo Domingo lejos del fragor de la guerra, disputándose la hegemonía del futuro gobierno de la nueva república que estaba siendo fraguada por la resistencia heroica de los Tavera, de los Ramírez, de los Sosa, los Reyes, los Cabral, los Alcántara, comandando una pléyade de hombres ejemplares de esta región. Pues es indudable, que sobre la responsabilidad y valentía del ejército del Sur y de sus sufridas familias recayó el principal aporte hecho por los dominicanos a esa gesta nacional.
¿Cómo dudar del patriotismo de aquellos soldados de la frontera Sur, si en sus hogares, en sus hijos, sus mujeres y su heredad llevaban impresos el estigma de los 22 años de dominación haitiana y del atropello sin límites de sus tropas en retirada tras las derrotas propinadas por nuestros guerreros en la guerra de la Separación?
ES tan grande el infundio, que al ser publicado el trabajo histórico titulado RAMÓN MELLA de la autoría de Manuel de Jesús Galván en el Boletín del Archivo General de la Nación de Enero-Abril del 1944 no.32-33 en que el autor se refiere al levantamiento de 1858 en contra del gobierno de Santana, movimiento liderado por Domingo Ramírez, Fernando Tavera ,Valentín Alcántara, etc.. señalándolo como una acción a favor de los intereses haitianos, el director del Boletín a la sazón Don Emilio Rodríguez Demorizi hace justicia al patriotismo de estos hombres en un llamado al pié de la página donde afirma de manera categórica: sic.” No a favor de los haitianos, sino en contra de Santana”.
Eran las poderosas fuerzas de buenaventura Báez en el Sur, enfrentando la feroz persecución de Santana unidas al clamor del sentimiento anti anexionista que ya iniciaba su movilización en todo el territorio nacional.
No se debe olvidar que Santana y los suyos acusaron al patricio Francisco del Rosario Sánchez de pro-haitiano y con ese estigma intentaron y lograron por un momento el descredito de su movimiento liberador, viéndose el patricio obligado a explicar a sus compatriotas en su célebre discurso al pie del cadalso, las razones imperiosas por las cuales entraba al país por territorio haitiano.
El anti haitianismo de Santana fue un sentimiento extremo que sobrepasaba el ideal separatista. Contrariando ese sentimiento extremo han sucedido acontecimientos en nuestra historia en que sectores de ambos pueblos se unieron y se apoyaron por causas comunes, como en el 1843 cuando La Reforma, en la Guerra por la Restauración donde el apoyo del pueblo haitiano fue manifiesto, en los seis años de lucha interna contra Báez, en la Revolución de Abril del 1965. Resulta injusto pues, llamar o acusar de traidores a Sánchez y sus compañeros por el concurso que le prestara el gobierno de Haití, porque es obvio que ellos no venían contra su Patria sino contra Santana y su proyecto de anexión.
Santana y sus adherentes llamaron intencionalmente “invasión haitiana” a la patriótica expedición de Sánchez y Cabral. Con los fusilamientos de San Juan se inicia en el país la triste paz de los cementerios, tomando vigor ya sin obstáculos el plan que motorizó todos estos desmanes: el proyecto ya consumado de anexión del país a España.
Los hombres que fundaron la sociedad secreta de “La Trinitaria” no fueron anti haitianos. El Padre de nuestra Nacionalidad Juan Pablo Duarte nunca dudó expresar su admiración por el pueblo haitiano y por su revolución, siempre convencido de que ambos Estados nacionales podían vivir en paz dentro de sus respectivos límites territoriales en la isla de Santo Domingo, idea que fue expresada por él en distintas ocasiones. Esta predica de nuestro más grande Patricio trazó nuestra conducta histórica hasta nuestros días.
En el trabajo publicado en el Boletín del Archivo General de la Nación más arriba citado, se presenta un cruel ejemplo del anti haitianismo de Santana: “Vallón Simón era un haitiano que juró nuestra bandera (muchos hicieron lo mismo a partir de 1844) fue declarado traidor por ser contrario a Santana y este lo condenó a muerte aplicándole el art. 210 de la constitución vigente. Muchos, ante la injusta condena tratan de salvarle la vida “Vallón Simón es haitiano pero es un hombre” claman sus defensores. Pero no obstante la manifiesta injusticia se ejecuta la sentencia de muerte contra Vallón Simón, víctima de los azares de la guerra. Otra vez en el choque de las ideas liberales contra las conservadoras, el triunfo se inclina al lado de la fuerza.”
Las ideas liberales que en el nacimiento de la república alimentaron y sustentaron una parte de aquellos jóvenes fundadores de la sociedad secreta “La Trinitaria” sucumbieron ante la fuerza y el avance arrollador de los hateros dueños de la economía que compartieron el poder con los haitianos por 22 años y que luchaban por la separación de Haití con el único propósito de proteger sus intereses bajo el manto de un poder extranjero que mantuviera a raya las pretensiones de “ una e indivisible” del vecino estado.
Después, vemos el sacrificio que rindió nuestro pueblo hasta lograr su segunda independencia (1861-1865), empresa nuevamente liderada por la burguesía ya más fortalecida y organizada en el Partido Azul presidido por Gregorio Luperón, pero, estos ideales son traicionados y conculcados de nuevo; y el poder es entregado al otro de los representante del caudillismo autoritario: Buenaventura Báez, que es desalojado de la presidencia de la república tras seis años de duras batallas (1868- 1874 ) y cuando el partido Azul logra mediante elecciones tomar las riendas del poder e intentar algunos ensayos de gobiernos liberales, aparece la debilidad y falta de entendimiento, nace la división entre ellos y de todo este malestar surge un nuevo caudillo, el general Ulises Hereaux ( Lilis) miembro prominente de ese partido y prócer de la restauración, que se apodera del gobierno apoyado por fuerzas del partido azul y otras fuerzas extra partidarias como lo era el poderoso partido Rojo e instaura una de las tiranías más crueles que llenó de luto y dolor al pueblo dominicano.
Quedando de manifiesto la inconsistencia la inmadurez y la falta de unidad que padecía nuestra clase burguesa, que la inhabilitó para tomar las riendas de un país ignaro con la mayoría de sus habitantes analfabetas y campesinos, que solo actuaban con fe ciega y devoción por el caudillo.
Y es así como contemplamos impasibles en el tránsito del tortuoso camino que recorre nuestra evolución histórica un desfile de Adalides, Caudillos y dictadores, amos y señores de un Estado con tan débiles instituciones, adulados por la ignorancia del pueblo que los reconoció con títulos tan ridículos como: El “Pacificador de la Patria” o “El Benefactor de la Patria y Padre de la Patria Nueva” y otros tantos, no menos ridículos.
El pueblo dominicano inició a partir del año 1821 con la proclamación de La Independencia Efímera por Don José Núñez de Cáceres un proceso de solides y fortalecimiento de la conciencia nacional que culminó el 27 de febrero del año 1844. Proceso que experimentó con la anexión a España en 1861-1865 y las dos invasiones del imperio norteamericano la primera en el 1916 y la segunda en el 1965, duras pruebas de las cuales surgió mucho más claro y fortalecido nuestro concepto de Patria y de Nación.
Ahora, en esta etapa histórica presente nos toca luchar porque las distintas clases y grupos que conforman la sociedad dominicana desarrollen el patrimonio económico común en un ambiente de equidad y de justicia , que nos convirtamos en fieles guardianes de nuestra cultura, para que conservemos a las generaciones por venir un hogar ecológicamente sano, moralmente justo, y económicamente fuerte.
No existe otra manera de materializar esas aspiraciones que no sea con el trabajo arduo bajo un clima de libertad y democracia, de igualdad y respeto a los derechos ciudadanos en procura de ir trillando el camino del gran ideal nacional.
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lunes, 12 de marzo de 2012
EL 13 DE MARZO DEL AÑO 1844:
UNA FECHA MEMORABLE
Wilson A. Acosta S.
No me cansaré de ponderar los aportes y los admirables sacrificios que la población de nuestro Sur profundo rindió en aquellas épicas jornadas que precedieron a la proclamación de la independencia o la separación de los dominicanos de la República de Haití.
Neiba constituía para esa época sin lugar a dudas uno de los núcleos sociales de mayor importancia de aquellas poblaciones, que se hallaban enclavadas en todo el trayecto que va de la frontera con Haití hasta sus límites territoriales con la ciudad de Azua, que fungía como el pueblo con más categoría, de más edad en la región, y comprendía bajo su jurisdicción a toda esa amplia franja del Suroeste que llega hasta la hoy provincia de Independencia, y más al norte hasta San Juan de la Maguana.
Fueron las familias azuanas las que en el siglo XV111 por mandato de la Real Audiencia de la Colonia fundaron todos estos pueblos que adquirieron categoría de Villas o Parroquias ,dándose después en ellos una lenta pero efectiva simbiosis que integró a todos los habitantes que se negaron abandonar la región cuando fue declarada y ejecutada la devastación en los años de 1606, 1608 a 1612, manteniéndose contra viento y marea, desafiando la autoridad de la Metrópoli, prosiguiendo sus relaciones de negocios con los habitantes de la próspera colonia del oeste de la isla.
Un Neybero ilustre Don Tomás Bobadilla y Briones fue el autor del manifiesto del 16 de enero del año 1844 que circuló por todo el territorio nacional exponiendo los motivos fundamentales de la lucha por la independencia, documento que fungió como una constitución provisional, hasta que el 6 de noviembre fue votada la primera constitución por los constituyentes reunidos en la ciudad de San Cristóbal, en la que el genio de Bobadilla junto a otros pro-hombres dominicanos se ocuparon de su elaboración dada su experiencia constitucional reciente, adquirida en la asamblea constituyente de Puerto Príncipe, que redactó la primera constitución liberal de Haití a fines de 1843 . Además de todo lo anterior, hay que resaltar la influencia que ejercían sobre el pensamiento de nuestros patriotas la constitución de los Estados Unidos de América de 1787, las primeras constituciones de la República Francesa y la constitución de Cádiz de 1812. Todos estos ejemplos fueron referentes para su elaboración.
No obstante, el modelo más influyente fue la constitución de Haití de 1843, pues, varios constituyentes dominicanos habían sido miembros de dicha asamblea que se reunió en Puerto Príncipe, y compartieron el sentimiento liberal de esos revolucionarios haitianos, junto a los cuales conspiraron y derrocaron el gobierno absolutista de Boyer.
La proclamación de la independencia constituyo un parto sin dolor, no fue antecedida por cruentos enfrentamientos o combates bélicos, en eso, si no ha sido la única en hacerlo, ha de formar parte de un reducido núcleo de países. Los dolores y los enfrentamientos bélicos fueron posteriores, le precedieron. Entonces la frontera del sur de la república recién creada se convirtió en el escenario de los hechos heroicos más extraordinarios. Los sureños jamás permitieron al mil veces superior ejército haitiano traspasar los linderos de Azua, donde llegaban exhaustos y diezmados por una guerrilla auxiliada por el amplio conocimiento que poseían sus capitanes de nuestro terreno, propicio a las emboscadas. No se les dio tregua, sembrando el camino de cadáveres, haciendo surgir en el invasor el derrotismo y la desmoralización.
Consumado el hecho de la proclamación de la independencia, decididos los haitianos a recuperar la autoridad y restablecer el orden y el dominio perdido sobre la parte Este de la isla, el presidente Charles Herad atraviesa la frontera con tres grandes Divisiones de su ejército, una al mando del general Souffrount que siguió el camino de Neyba bordeando el Lago Enriquillo, cuya avanzada estaba al mando del general Augusto Brouard. Esta fuerza tenía como finalidad unirse con las tropas comandadas por el propio presidente charles Herad que avanzaban desde San Juan de la Maguana; las fuerzas que avanzaban por la frontera norte convergerían en la ciudad de Santo Domingo con los cuerpos de ejército que entraron por el sur y que debían tomar la capital.
Pero, la historia se explica por sí misma, esos planes fueron frustrados por la valentía y la determinación de los dominicanos.
El 13 de marzo del año 1844 se da la primera acción de armas contra Haití. En un paraje conocido como “La Fuente del Rodeo” (futuro fundo del legendario general Pablo Ramírez (a) Pablo Mama) Fernando Tavera, uno de los Neyberos firmante del Acta de Independencia, enfrentó a los haitianos después de haberlos sometido a constante hostigamiento, con las guerrillas bajo su mando, desde el momento en que pisaron nuestro territorio.
Fue esta la primera acción de armas contra Haití, allí se derramó la sangre generosa de Fernando Tavera que en su empeño por abatir al General Augusto Brouad recibió una herida de gravedad de la cual salvó la vida milagrosamente. El pantano, la Fuente y las espinas fueron aliados definitivos en defensa de nuestros soldados pobremente armados y con poca instrucción militar.
Dice Don Freddy Prestol Castillo en un hermoso trabajo histórico publicado hace décadas en el periódico “LISTÍN DIARIO” con el título de” PATRIA, HOMBRES Y ESPINAS”, que:
“Los hijos de NEYBA demostraron el valor de siempre. Y el pantano se puso rojo. Después de la acción, y cuando HAITÍ se dio a la fuga, en desesperada retirada, el ojo de agua del pantano quedaba rojo como el de los borrachos. Primera página de nuestro coraje. Primer laurel del hato de EL RODEO, cuyas reses a partir de ese día, oirán los estampidos de nuevos combates años después, cuando sobre su mismo ámbito, los dominicanos mal armados, combatirían contra el Duque de Leogane, y finalmente contra los españoles en LA CANELA.
Pudo así –prosigue el insigne escritor – HAITI al amparo del mayor número de tropas, y merced al excelente parque, aplastar el esfuerzo de los de NEYBA, antesala de la acción de AZUA, y amenaza la ciudad heroica e ilustre donde vivió HERNÁN CORTÉZ”…
Sin ánimo de disentir o de tomar partido en la calificación de “ESCARAMUSA o de BATALLA” como algunos han calificado indistintamente la acción de EL RODEO, su gran mérito reposa, haciendo abstracción del sacrificio y patriotismo del Neybero, en ser esta la primera acción de guerra por la independencia en que se derramó sangre dominicana, SANGRE que brotó de las venas venerandas de FERNANDO TAVERA, por lo que es conocida en los anales de nuestros fastos como “EL BAUTISMO DE SANGRE”……….
Fue de tanta significación la ayuda que las espinas, piedras, guasábaras y cactus dieron a las guerrillas neyberas, que según Don Fredyy Prestol Castillo, después de este acontecimiento, cuando el vecino occidental amenazaba con invadir nuevamente el país en su empeño de unificar la isla bajo su dirección política, surgía el CANTOR ANÓNIMO DEL VALLE DE NEYBA para dejar oír “su canto altanero al son del clásico Tiple”. Y decía así:
De Yacomelo a los cayos
Pusién una guarnición
Y pa’ su mejor ocasión
Baján a jugá su gallo
Muy imposible lo jallo
De volver aquí, perecen,
O se tragan las espinas!
Y cantó el gallo e Molina
Que en su cantar nos ofrece
Que volverá a los tres meses
A recoger sus gallinas.
Y se pregunta el Autor: “¿Hubo traiciones en aquella guerra?” “Historiadores y especialistas dirán lo de lugar, pero la amenaza para traidores o invasores es la misma: ¡LAS ESPINAS!”
Lo que se deduce de las estrofas siguientes es que algunos malos dominicanos, prefiriendo aquella nacionalidad, decidieron marcharse a HAITI, haciendo causa común con los invasores que nos habían gobernado por 22 años, y a juzgar por la expresión del cantor, hubo tanta prisa en la huida que no tuvieron tiempo para recoger sus gallinas………..
¿Que diremo mis amigos
Con estos dominicanos
Que se han dio a lo haitiano
Buscando mejor abrigo
De Dio tendrán su castigo
Y en NEYBA con las espinas
Por su traición tan indina
En la vida volverán
Y si pisan en GUZMAN
Cantó el gallo e’ Molina
Volverán a los tres meses
A recoger sus gallinas.
Expresa el historiador Emilio Rodriguez Demorizi en su obra " Santana y Los Poetas de su Tiempo", que en el Sur de la república después de las jornadas del 13 y del 19 de Marzo se cantaron Coplas compuestas por el Cantor Anónimo. Veamos las siguientes:
Valientes dominicanos
vamos todos a pelear
para defender la Patria
y ganar la libertad.
Allí pereció Sansón
con todos sus filisteos
así perecerán de haití
esos negros bandoleros.
Dice Turpén Ponsoñé
que a Neyba no vuelve má
porque la tropa e' Santana
no ha dejao¨ni un mañé
Dice Turpén Ponsoñé
que en Neyba clava la espuela
porque la tropa e´Santana
es brava como candela
Tiempos atrás estas fechas eran recordadas con profundo respeto y sentimiento patrio, las autoridades gubernamentales, las escuelas e instituciones civiles, se unían en actos y manifestaciones oficiales y populares, y la exhibición de la bandera nacional se hacía obligatoria en todos los frentes de las casas y edificaciones privadas o públicas.
En las escuelas de entonces se estimulaba al niño desde sus primeros años al conocimiento de la historia. Y el interés de formar ciudadanos conscientes se iniciaba en los primeros cursos de la Escuela Primaria con la prédica de los maestros, que nos hacían saber desde un principio que vivíamos en una isla, nos enseñaban a dibujarla y a separarnos en ella de la parte oeste que ocupa la república de HAITI . Aprendimos que ellos, los haitianos, nos gobernaron por 22 años y que tres grandes hombres padres de nuestra patria nos liberaron de ese yugo junto a otros grandes líderes, apoyados por el pueblo, que ofrendaron sus bienes y su sangre por la separación, por lo que constituía un deber guardar eterno agradecimiento, amor y respeto a su memoria.
Nos instruían sobre el triste destino de nuestros aborígenes exterminados por la crueldad del régimen político y económico de explotación esclavista de los conquistadores, enseñándonos a discernir esas tradiciones. Los relatos del trágico fin de Anacaona, el martirio de Caonabo y la lucha desigual librada por Enriquillo fueron episodios muchas veces comentados en las horas de clase……
¡Nos enseñaron a conocer y amar a la patria! ¡Nos inculcaron el sentimiento de respeto por sus símbolos!: El himno, el Escudo, la Bandera. ¡Cantábamos a la Patria a sus héroes y a sus heroínas!
Hoy soplan otros vientos, y hay quienes piensan que si se mantiene el camino que trillamos, habrá que redefinir la significación de los conceptos tradicionales de Patria de Ciudadano y de Nación.
El individualismo extremo y el hedonismo cirenaico han cautivado la mente y las aspiraciones de una parte significativa de nuestra sociedad y ese ejemplo se expande como una epidemia.
Para muchos, ser nacionalista, amar la Patria y honrar los héroes, es una herencia o atavismo que se debe superar…
Entendemos nosotros que tanto los líderes de la nación como las instituciones del gobierno, deben retomar la educación cívica en las escuelas, poner énfasis en la enseñanza de la historia de nuestro país a niños y jóvenes, como único recurso para crear conciencia ciudadana en nuestros futuros hombres y mujeres, para que estos entiendan que nuestra patria es el fruto del sacrificio de las pasadas generaciones y que este legado tenemos el deber de conservarlo, sin permitir jamás que se nos contamine con las influencias perniciosas que arrastran esos vientos que hoy soplan amenazando nuestra identidad.
UN SUEÑO IMPOSIBLE
WILSON A. ACOSTA S.
Después que el sol se refugió en tus ojos
Y la noche obscura se derramó íntegra
En el ancho pañolón de tus cabellos
Después que tu altivez sonrojó mis reclamos
Desahuciando el amor que te ofrecía
He perdido la ilusión de esos días a tu lado
He quedado sin fe, abandonado,
Perdido en el insomnio de las noches
De una vida sin sueños
¡Huérfano de tus ensueños!
Suelo ver el fulgor de las estrellas
Cuando miro tu boca semi-abierta
Insaciable de amores,
húmedos labios por tantos besos dados
Cual roja herida, reciente... …fresca
Que desangra en los atardeceres
De tibias luces y rosas mortecinas
He enloquecido, por el vehemente deseo
De morir en la utopia de tu horizonte
Que cabalga sin rumbo en el capricho
Que se ofrece sin fe
Que brama como un mar enfurecido
Como un toro de lidia en mis entrañas
Burlado por la ágil capa del torero
Preludiando el final
¡Mensajera de dolor y muerte!
Cuando las sinuosas olas
Que moldearon tu cintura breve
Te vistieron de gala
Y el bravo mar de tu cuerpo cerril
Desplegó su egoísmo por calles, por aceras
Por veredas por parques y alamedas
El deseo de tenerte
Que atormento con puñales mi delirio
Agonizó impotente como animal en celo
¡Despreciado!
¡Me pareció tan lejos tu mirada!,
¡Tan cerca sus efluvios!
¡Tan imposible el poder retenerla!
Que entonces comprendí mi inútil pena.
¿Quién plantó con esmero,
Las voluptuosas rosas en tu pecho
Erguidas y redondas
cual dos inmensas lunas
Mirando desde el cenit
todo el mundo a sus pies
Rendido y derrotado?
No vuelvas a mirarme
con tus soles ardientes
¡Dame el negro pañuelo de tu pelo!
¡Quiero soñar tu noche,
me conformo con eso ¡
martes, 7 de febrero de 2012
BUSCANDO A DIOS
W.A.A.S.
(Un Poema para Flavio Manuel)
Debo tomar del agua
Que rauda se desliza
Por la pendiente añeja
Que trae el largo cause
De la montaña al mar
Y del mar a las nubes
Y de las altas nubes a la tierra
De ese inhóspito cielo
que la humana ignorancia
Confunde con la morada de los dioses
¡Sólo el agua es morada de Dios!
En sus átomos transita la vida
De la montaña al hombre
Del hombre a la raíz
del árbol que frutece
Del rosal a la espina
De la espina a la carne
del mísero que sufre
Que deambula
por las veredas tristes
Quiero tomar un sorbo
De aquel cáliz sagrado
Que abre de par en par
Las puertas del misterio
Y me moje los labios
con su humedad bendita
Y me deje por siempre
en las entrañas
La divina acritud
de ese bautismo eterno
¡No es eterna la canción
del aire entre los pétalos!
¡No es eterna la rosa!
En los planes de Dios
no existió eso
Solo el amor con ansias de eternidad
ha de llorar con sus propias lágrimas
Y tras la última gota de esas lágrimas
Entonará el aire su canción inédita
Renovando el dolor que ocasionó la herida
en el costado izquierdo del Maestro
Su tortura en la cruz ¡y esas espinas!
lunes, 6 de febrero de 2012
s
UN DESALOJO “SUI GENERIS”
(Recuerdos de mi niñez)
WILSON Acosta Sosa
Es una costumbre inveterada que permanece aún en los pueblos y campos de nuestro Sur querido que las familias pobres posean en sus casas y en sus predios del campo dos, tres o más perros “criollos “de estirpe “realenga” flacos hasta los huesos, patas largas y ligeras, pelo corto color tierra, capaces de perseguir por horas su presa y con una cualidad en especial que los carácteriza: ¡EL ESCÁNDALO! Basta con que uno ladre para que se alborote el vecindario con una horrible discordancia de ladridos que se derrama como un contagio por todos los rincones del lugar…
Estos animalitos suelen tener doble vida: desde la mañana hasta las últimas horas de la tarde son mansos y dóciles, se la pasan araganeando preferiblemente en los alrededores del fogón o la cocina donde se preparan los alimentos, pero al caer la noche, cuando el poblado decide descansar de la faena diaria, por alguna razón se apodera de ellos el instinto animal en sumo grado, se aguzan sus sentidos y entran en un estado de permanente vigilia, se tornan propensos al ataque.
Se unen en pandillas, se agreden unos a otros y casi siempre se dedican a caminar tras de las hembras en celo que son olfateadas a distancias increíbles. Suelen ir tras la carroña de algún animal muerto, desapareciendo por días, para después regresar heridos y maltrechos como si hubiesen estado en un campo de batalla donde libraran una guerra a muerte…
Otros son centinelas en las noches, posesionados del frente de las casas la pasan sin dormir importunando y persiguiendo a todas las personas que por alguna razón deben transitar en altas horas las calles solitarias, estos perros parecen ser soldados entrenados, forman un frente inexpugnable que con dificultad un hombre solo puede franquear ¡ Atentos siempre al más mínimo movimiento!
Fue por eso que aquella madrugada del año 1954 cuando la estridencia del ruido inusual de un viejo vehículo de motor interrumpió la tranquilidad del Barrio de Mejoramiento Social de Neyba, no solo alborotó a la jauría que velaba desde la calle el descanso de sus amos y que decidió perseguirlo con vehemencia, sino que, tambien despertó y desveló a niños y adultos que asustados y sorprendidos escucharon voces de personas trasnochadas que pedían con insistencia la entrega de su casa, por lo que al final comprendió el vecindario que alguien había preferido las horas de la madrugada para realizar su mudanza, y que la consumación de esta les era impedida con una actitud de violencia por una persona .….
Mudarse de madrugada no era muy raro en aquellos tiempos de suprema pobreza, pero tambien de mucha dignidad, es mejor y más sincero decir que era habitual, ya que en ese entonces las familias preferían esas horas del descanso para así evitar la exposición al público de sus desvencijados enceres domésticos o como decían los mayores: “la exposición al público de su vergüenza”
. Aquellos perros famélicos del vecindario acompañaron con sus ladridos los requerimientos hechos por la familia propietaria de la casa al inquilino que con anterioridad a ese día había sido conminado a desocuparla y que prevalido de su investidura de funcionario judicial se negaba rotundamente a cumplir la palabra empeñada…
Los propietarios indignados decidieron acomodar la mudanza en la acera y la galería de la casa disponiéndose a permanecer allí hasta lograr su objetivo…………...
Resulta que en el año 1951 el gobierno de Trujillo ordenó la construcción de unas cincuenta casas o chalet para entregarlas a aquellas familias que no poseían casa propia. Fueron asignadas bajo contrato con el Estado Dominicano, exigiéndoseles a los beneficiarios que fueran familias unidas por el vínculo del matrimonio, con cierta solvencia económica que les permitiera pagar cuotas de doce pesos mensuales por las residencias de tipo A y diez pesos por las de tipo B, estas fueron declaradas como bien de familia con el interés de su protección y seguridad. La pobreza del medio determinó que en algunos de los solicitantes se obviara la exigencia relativa a la solvencia económica…Al cabo de un tiempo el gobierno las donó.
El jefe de la familia a que hacemos referencia en esta narración era un empleado de tercera categoría que había procreado con su esposa si mal no recuerdo seis o siete hijos, su estatus de empleado público le permitió calificar para la adquisición de una de las casas en cuestión.
No pasaron tres meses de su instalación en su flamante residencia cuando dicho señor, cosa que era común para la época, fue trasladado a otro pueblo del Sur por lo que alquiló la casa recién adquirida al funcionario judicial, que además, era soltero; tan pronto ultimó todos los detalles de esta operación partió con su familia al pueblo donde debía prestar sus servicios, entendiendo que le resultaba más económico solventar los gastos de la familia todos juntos. Los salarios que pagaba el Estado eran muy bajos y a Trujillo no se le podía renunciar so pena de ser declarado desafecto al régimen.
Esa madrugada aciaga nuestro hombre regresaba cancelado, derrotado, con la esperanza de que aquel inquilino al que le atribuía cualidades de ecuanimidad y de sensatez se apiadara de él y le entregara su vivienda.
Ya al llegar la tarde, cuando las quejas y las súplicas parecían inútiles y comenzaba la desesperanza a minar voluntades ante la tozuda y prepotente actitud de aquel energúmeno e insensible ser humano, de gran estatura, de tés negra, con un extravió en uno de sus ojos que le daba la apariencia de ser “tuerto”, hizo su aparición, cual Ángel caído del cielo, la abuela de aquella pobre familia dispuesta a intervenir en la tragedia.
Trajo consigo la buena mujer un arma de ataque que resultó letal, tan letal que todo el vecindario entendió que fue preconcebida, llevada con toda la premeditación a aquel escenario, y no fruto de la improvisación…………..
Alzó sus brazos como si clamara al cielo y en voz alta, con la intención de que fuera oída por todos los habitantes del barrio comenzó a decir:
¡Ay Trujillo si tú vieras esto! ¡ El atropello que un funcionario nada más y nada menos que de la justicia está cometiendo en contra de una infeliz madre de familia llena de hijos ¡
¡Quieren despojarle de la casa que usted le regaló!
¡Trujillo, alguien tendrá que decirte esto!
¡Tú le diste la casa y este señor se la quiere quitar!
¡Ay Trujillo, ven para que veas esto!
La señora se detenía en su discurso por momentos para dirigirse a sus nietos y les decía: ¡Mis hijos, digan viva Trujillo!
Los niños a coro repetían ¡viva Trujillo! ¡Viva Trujillo! Y a estos, comenzaron a unírseles las voces de casi todos los niños del barrio haciendo causa común con ellos……
Y todos al unísono, a cada petición de la dama exclamaban ¡Viva Trujillo! ¡Vivaaaaaa!
Entonces como por arte de magia el otrora señor de horca y cuchillo sufre una súbita transformación, se inquieta y el miedo se refleja en su rostro, no contaba con la sabia salida de la señora que en su retórica involucró al Benefactor de la Patria nombrándolo juez del asunto.
¡Por favor señora cállese! Exclama medio muerto de miedo . ¡Ya voy a entregarle la casa! ¡Señora no mencione al jefe en esto! ¡Ya esto se acabó!
En un santiamén el funcionario saca de la casa una pequeña cama tipo “Colombina”, una silla, una mesa rústica, su toga, sus códigos, una maleta, y haciendo entrega de la llave a la señora, contrató a un joven de los presentes para que le ayudara a transportarlos hacia el Hotel del pueblo que entonces subsistía por una subvención que le asignó el gobierno.
Iba como alma que lleva el diablo, tratando de alejarse lo más rápido posible de aquel escenario donde se invocaba el nombre de Trujillo en su contra……………..
Todos temían a Trujillo, y esas peligrosas palabras de la anciana le pusieron la piel de gallina, provocando que los escasos pelos de su negra anatomía se erizaran a causa del terror que le dominaba.
En el frente de la casa quedó la muchachada todavía exclamando vivas a Trujillo…… Mientras tanto, los perros del barrio que parecían adivinar el feliz desenlace, ahogaban con sus ladridos la alegría de todo el vecindario.
¡El desalojo había sido consumado!
domingo, 23 de octubre de 2011

LAGO ENRIQUILLO
OTRA VEZ NEYBA
Wilson acosta Sosa
En Neyba se inició la leyenda desde el preciso instante en que esta comunidad empezó a dar sus primeros pasos de existencia. El trauma las dificultades y los grandes escollos que encontró en el camino de su establecimiento y de su desarrollo como enclave económico social y urbano, le dio la reciedumbre del Guayacán y la persistente decisión de la Guasábara para resistir y vencer todas las adversidades que ha encontrado en esa larga y tortuosa prueba.
La terquedad de su sol inclemente que lo ha templado en la permanente lucha por su supervivencia, ha sido el crisol que le endosa el carácter de un pueblo de hombres introvertidos, desconfiados, valerosos, dispuestos a defender con uñas y dientes la dignidad de su familia y la integridad de su terruño sito en el Sur Profundo, donde la naturaleza es avara y los medios para hacerla parir son escasos. Allí el habitante del campo debe superar con creces el esfuerzo que le es común al que habita regiones más pródigas.
Sus guerreros del pasado cobraron fama digna de antología. Una comunidad que surgió a la defensiva luchando por la permanencia en forma desigual contra las incursiones de antes y después del establecimiento de la colonia francesa,: de cimarronadas, de intrusos, maroteros y abigeos,y de aquellos que se convirtieron en permanentes habitantes del oeste, dando origen a la división en dos de la isla de la Española; luego, pasa por las vicisitudes sufridas por las sucesivas invasiones de los conquistadores capitanes del ejército revolucionario haitiano a partir del año 1801; el incendio y el degüello criminal hecho por las fuerzas de Dessaline en su retirada el año 1805, y las guerras de la independencia y de la restauración de la república. En 1916 humillada por el flagelo de la intervención norteamericana que se mantuvo hasta el año 1924, en cuyo ominoso período el general guerrillero Andrés Cuevas(a)“Anduquita” encarnó el honor y la vergüenza de la región pronunciándose con las armas en las manos junto a sus seguidores de la sección del Estero, de Panzo, y del pueblo de Neyba. Entregando su vida tomada por la traición, que siempre ha estado al asecho de las grandes causas y de sus protagonistas.
Y qué decir del Abril glorioso del 1965, cuando Neyba dijo presente, representada por un nutrido grupo de sus hijos, confirmando la tradición que ya había sentado en su lucha iniciada desde antes de la separación, por los supremos intereses de su patria, de su familia y del futuro democrático nacionalista y liberal de los dominicanos.
Dice la historia que Pedro Santana, el fiero e irreconciliable enemigo y vencedor del haitiano, sentía una gran admiración por la tropa de Neyba y que siempre en sus grandes enfrentamientos con el ejército invasor de occidente, prefirió la presencia de estos a su lado. Como homenaje de reconocimiento a este pueblo de valientes, puso su nombre al brioso caballo que siempre lo condujo a la lucha y a la victoria, le llamó: “EL NEYBANO”. Contrajo lazos de compadrazgo con innumerables hijos de la región, lazos que significaban entonces un compromiso de amistad inviolable y sagrada, como aquella amistad y compadrazgo que lo unió hasta la muerte con Francisco Sosa, el héroe de Cambronal en las gestas por la por la separación de nuestra nación de la república haitiana.
Y qué decir de Ulises Hereaux que vivió y compartió con los Neyberos en casi todo el trayecto de la guerra fratricida contra el régimen del presidente Báez, probando en carne propia el valor de ambos bandos, por lo que en Neyba cultivó amigos y respetó enemigos. Qué, de la amistad y la confianza que prohijó el general José María Cabral para esos mismos días, amigo entrañable de Lorenzo Acosta Pérez que fue a vivir a Samaná donde ejerció como gobernador civil y militar muriendo en el asalto que las guerrillas rojas hizo, dirigidas por el fanático lugarteniente del caudillo rojo Buenaventura Báez, Luciano de Vargas (a) solito al general Cabral, vencedor del español en La Canela, al que la población Neybera impresionada por su gran personalidad y carisma le decía con respeto y cariño: “El señor del cachimbazo”, porque fumaba en un cachimbo más grande de lo normal.
Decir: Neyba, para aquellos tiempos de gloria y de sacrificio, cuando la empresa nacional salía del cascarón como un polluelo indefenso, era lo mismo que decir valor, patriotismo y entrega. Sus mejores hijos, de los que más fruto esperó y obtuvo en su lucha por su progreso y superación material e intelectual, los entregó al ideal supremo de la Patria, sin una queja, orgullosa de la estirpe que dio origen a esa constelación de héroes y de mártires, a sabiendas de que la sangre derramada constituía el abono fundamental de su futuro.
Yo me inicié en el conocimiento y el apego a la historia emocional, intima, doméstica, oculta en el “mapa del ADN” del carácter de los Neyberos, narrada todos los fines de semana, semana tras semana, capítulo tras capitulo, en el inolvidable “ Patio Neybero” de la residencia, en el Ensanche Luperón de la ciudad capital, de nuestro inolvidable pariente Diógenes Noboa Leyba donde era obligada la reunión de los Sosa Leyba, Leyba Matos , Pérez Silfa, Santana del Valle entre otros, y los Acosta Sosa ( mis hermanos y yo) entonces muy jóvenes estudiantes universitarios, narrada (repito),por las voces autorizadas de estos viejos Neyberos de categoría ya desaparecidos, que entre tragos y remembranzas discernían desde los hechos más relevantes de nuestro pasado histórico, pasando por los casos trágicos del “concho primo” irracional e incivil, hasta tocar el recuerdo de los guantes y trochas de beisbol, construidos por ellos en su juventud, hechos de tela en forma rústica, pero, que “no tenían nada que envidiar a los fabricados en el extranjero”. Y de los bates pulidos por sus propias manos, con los que Jesús Reyes (Jesús Genara) y Abelino disparaban bestiales palos que perdían la pelota para siempre entre las breñas y los bayahondales del monte seco, al norte del improvisado campo de juego de beisbol”.
Allí confirmé que José Antonio Acosta Pérez (a) Totoño fue un prolífico juglar tejedor de magnificas coplas, que cantó con ellas al amor, a la patria, a su pueblo y a sus héroes, que se proclamó general en la manigua y se desempeñó como comandante de Armas de la plaza de Neyba, que sus coplas traspasaron el límite del Sur y llegaron al Cibao, muy celebradas en su época, recogidas, escritas y puestas en manos de una hija que las guardó con tanto celo que no tomó en cuenta la acción del tiempo y de la traza. Decían ellos que muchas de esas coplas anónimas que aún perduran en el folklor de la región son de su autoría.
José Antonio Acosta (a) Totoño hermano de Juan Antonio Sargento Abanderado de las tropas dominicanas en "Cambronal", de Julián, de Gregorio, de Lorenzo, de Remigio de Ángel y de Mariquita, hijos todos de Francisco Acosta y de Rosalía Pérez, es el autor de la copla que aun repiten con orgullo las presentes generaciones, en la que retrata el carácter firme pero acogedor del hombre de este pueblo:
Neiba ha sido un baluarte
Desde el febrero fecundo
Neyba no cabe en parte
Y en Neyba cabe to’ el mundo
Siempre se creyó, y fue tema obligado de discusión en las tertulias del ”Patio Neybero”, que nuestro querido pueblo fue uno de los primeros que se fundó en la época colonial, esta creencia se sustentaba en que los hatos de Neyba fueron devastados cuando en los años de 1606 a 1608 el decadente imperio español que no había podido superar la obsoleta política económica y social del feudalismo ya superado por Inglaterra Francia y otras naciones de Europa decretó el abandono y devastación de grandes regiones de la isla para evitar el negocio floreciente del contrabando y el contacto de los isleños con los comerciantes franceses, ingleses y holandeses que invadieron con sus naves repletas de esclavos de géneros y toda clase de mercancías las costas de la isla, que además les proveían de Biblias luteranas, infringiendo así la autoridad del monopolio español, corrompiendo la doctrina de la iglesia Católica Apostólica y Romana y de la Corona española que no aceptaban reformas ni herejías. Fueron desarraigadas por consecuencia y trasladadas poblaciones enteras por lo que la comunidad que se desarrollo en torno a los hatos de Neyba no fue la excepción, pero la verdad es, que aunque existió esa población importante, ella no estaba organizada ni reconocida oficialmente por la autoridad del imperio Colonial.
No obstante esta serie de evidencias históricas tomadas de las viejas crónicas y de documentos que narran todos los hechos ocurridos en la Colonia previos a la fundación de Neyba, sus habitantes aún discuten y buscan con denodado interés la fecha de su nacimiento como entidad política y territorial, casi convencidos, aferrados a la memoria histórica que nos legaron algunos de nuestros antepasados persuadidos de que este acontecimiento data del siglo XV1 como también afirman de San Juan de la Maguana algunos de sus hijo amantes del tema.
Como una prueba de lo que hemos afirmado a ese respecto en los párrafos anteriores veamos lo que dice Manuel Vicente Hernández Gonzales en su obra “La colonización de la Frontera Dominicana 1680-1795” sic “Solano y Bote reseña que: la villa de neiba se fundó en el año de 1735 en este siglo y sus vecinos disfrutan de sus tierras que eran del distrito de azua y alcanzan hasta el término antiguo de Curisaco en la Bajada grande sobre la laguna de Azuey.” Y continúa:
“Así lo asevera Peguero, quien la escogió con la denominación de Santa Cruz de Neiba con familias de la villa de azua. En sus pobladores se puede apreciar tanto criollos como canarios y sus descendientes”. Los que postulan la tesis contraria manifiestan que tanto Neyba como San Juan fueron re-fundadas para aquella ocasión, es decir, que existieron con anterioridad.
Ya para el año 1795 Neyba era una Parroquia del Distrito Marítimo de Azua y siendo en 1801 un Distrito del Departamento Oriental del Ozama Tousssaint la traspasó al Departamento haitiano del Sur; para 1822 fue adscrita al Departamento Haitiano del Oeste, y con la misma categoría de común la Junta central Gubernativa la asimiló en 1844 al Departamento de Azua.
Al crearse en el año 1881 el Distrito Marítimo de Barahona la Común de Neyba fue anexada a la nueva entidad política territorial, permaneciendo bajo la jurisdicción de Barahona hasta el año de 1943 cuando fue escogida para ser la cabecera de la nueva provincia de Bahoruco.
Es indudable que este último paso catapultó esta región que vivía aletargada, olvidada, dependiendo de una economía basada en una agropecuaria de subsistencia y de un tradicional comercio informal e ilegal con la vecina república de Haití que luego fue penalizado y perseguido por la nuevas reglamentaciones impuestas por las estructuras institucionales del sistema de aduanas organizado y puesto en vigencia en primer término por las autoridades de los Estados Unidos de Norte América en el gobierno de Ramón Cáceres (mon), cuando mediante el convenio de 1907 que ratifico el ya establecido en el año 1905, les fue entregado el cobro y la administración de las aduanas del país que se prolongó en todo el trayecto de la ocupación del 1916-1924, y después de esta por los subsiguientes gobiernos nacionales.
La historia se nutre de realidades, estas constituyen el testimonio incontrovertible al analizar hechos y motivos que han originado cambios en el rumbo de la sociedad. Es innegable que Neyba y los pueblos aledaños a partir de la creación de la provincia se encaminó hacia una lenta pero sostenida etapa de progreso; su inquebrantable fe, la perseverancia depositada en el trabajo por sus habitantes transformó, con la valiosa ayuda y dirección del gobierno central, poco a poco, al villorrio cuasi-fronterizo rural y analfabeta en un centro urbano conectado con las demás regiones del país.
En la actualidad la provincia transita por uno de los momentos más interesantes de su evolución, en primer lugar su crecimiento demográfico y económico ha promovido una inusitada movilidad social que nos interacciona con todo el resto del país dominicano, ha surgido y se ha fortalecido una clase media vigorosa, en ascenso; profesionales universitarios y técnicos por centenares. Una juventud inclinada por el camino de la superación con una extensión de la universidad del estado en su propia casa.
Nuestra sociedad se halla en estos precisos momentos involucrada en el ejercicio del quehacer político partidista en pos de las elecciones a celebrarse el 20 de mayo del próximo año 2012, ejerciéndolo en un ambiente de paz de respeto y democracia que nos brinda esta etapa de nuestra historia que surgió como consecuencia de la desaparición del dictador Rafael L. Trujillo el 30 de mayo de 1961,
Es importante que nuestros líderes locales además de estar animados del natural y legítimo derecho que les asiste, de colmar sus metas y sus aspiraciones personales, estén tambien bien persuadidos de que su principal compromiso es el contraído con la comunidad que lo vota y que de ellos espera una leal representación. Que haciendo a un lado los colores y banderías políticas, al final de la jornada, los una a todos su identificación con los ideales de este pueblo de casi trescientos años de existencia, cuya esperanza radica en la sensibilidad social y vocación de servicio de sus mejores hijos e hijas, vocación que nos dejaron como legado aquellos lejanos ancestros que edificaron los cimientos de nuestra sociedad.
22-10-2011.-
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